Casas divertidas y reformas con humor

Divertirse en el hogar a través de la decoración y los espacios, es una oportunidad para construir la vivienda soñada. El sentido del humor es también patrimonio de una casa armoniosa y sinónimo de éxito en la vivienda, ¿Qué se entiende por un hogar con sentido del humor? Una estética divertida a través de los objetos o una reforma original, donde las habitaciones cumplan diferentes papeles, de los que se hubieran asignado en un principio: Un pasillo reconvertido en un familiar office, un rincón del dormitorio transformado en un delicioso spa, crear un salón de lectura en esa esquina que parece deshabitada. Las ideas funcionales y divertidas pueden transformar la misión del hogar: Divertirse en casa. Comenzar por el humor en los detalles decorativos es una solución al alcance de unos sencillos pasos: Adornar de cojines graciosos los sofás o cama, pintar una pared que destaque de un color vivo, como rosa o verde, que la vieja estantería se transforme en un alegre arcoíris o colocar estratégicamente detalles originales y divertidos, que sean el reflejo más humorístico de quienes habitan la vivienda. Los dormitorios infantiles son a menudo el lugar donde la creatividad fluye sin temor, con ilustraciones, dibujos divertidos. Trasladar esa idea al resto de estancias en apariencia más serias, como un comedor o una sala de estar darán una coherencia humorística a la vivienda. Las tendencias en el hogar reflejan también los cambios en la sociedad. Lo sobrecargado o el minimalismo ha dado paso a la moda por el hecho a mano, los objetos recuperados y los materiales de buena calidad que ocupan protagonismo. Este cambio de paradigma se aprecia en los proyectos decorativos de las reformas realizadas en restaurantes, cafés, tiendas donde el eclecticismo y el orden sin elementos lógicos, son protagonista de una nueva era donde los espíritus libres conviven en espacios que intercambian sus funciones, de manera divertida y relajada. Divertirse decorando es parte de esta nueva misión con alma, que conllevan reformas donde la perfección no es un valor y si lo es, la autenticidad de la imperfección. Atreverse a equivocarse en la decoración del hogar, puede ser el espejo en el que ver que el sentido del humor reina en la casa, como un elemento personal y único. Observar el hogar y pensar, ¿Cómo puedo hacerlo más divertido? Una pregunta que atraerá los primeros trucos decorativos para que la risa a raudales se apodere de la cotidianidad hogareña.  

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